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Desde que lo vi en la cabina de DJ supe que tenía que cogerme a ese hombre a como diera lugar. Aún a metros de él y entre toda la gente que había en la disco esa noche, juraba que podía olerlo. Cerraba los ojos, pensaba en encerrarme con él en la cabina, abrirle los pantalones y darle la mamada de su vida. Por fin logré acercarme, el profundo escote de la pequeña pieza de tela que decía ser un top era una clara invitación para que lo hiciera a un lado y pudiera chuparme las tetas. Solo pensarlo me ponía duros los pezones. Sé que hablábamos de algo pero no estoy segura de qué, solo podía pensar en abrir las piernas para que me empalara con su verga hasta el fondo, solo podía pensar en tener sexo intenso con él. Al terminar la noche, mi amiga y yo habíamos sido invitadas a su casa de playa para celebrar su cumpleaños el siguiente fin de semana. Su amigo y él pasaron por nosotras y llegamos a la casa por la tarde de un viernes. Todo estaba listo para tres días de fiesta continuos. El lugar era enorme, frente a la playa yContinuar leyendo »

¡Hola! Por fin he podido conectarme para subir la última parte de mi experiencia de sexo anal con tres amigos que os conté en mi anterior relato erótico… bueno, más bien relato porno, jajajaja. Ha sido un verano muy…movidito! Jijij. Espero que os pongáis tan calientes leyéndolo como yo recordándolo y escribiéndooslo, 😉 Noche de sexo anal brutal Dejé de comerle la polla a sus amigos por un instante, pues necesitaba concentrarme en relajar el esfínter para que entrasen los primeros centímetros de una polla que podría medir unos 22 centímetros de largo por unos cinco y medio de ancho. Noté perfectamente cómo entraba el glande después de un pequeño embate que me sacó un breve gemido de dolor. Empezó a meter y sacar el glande morado de su enorme pene unas cuantas veces hasta que decidió, sin previo aviso, meterme gran parte del mismo. Casi me entraron ganas de vomitar al sentir toda aquella carne en mi recto, y al empezar el movimiento de salida, descubrí todo un mundo nuevo de placer. Así, tras las primeras acometidas pude continuar comiéndoles la polla a los amigos de Iván, que se afanaba en meterme hasta el último centímetro de su lanza,Continuar leyendo »

Nunca olvidaré aquel día de sexo anal en la playa porque además de ser mi primera vez haciendo nudismo, fue mi primera vez en un intercambio de parejas en la playa. Todo sucedió a finales de septiembre, cuando apenas había ya gente en la playa, mi novio y yo fuimos a pasar el día en la playa de Nerja (Málaga). Fuimos a una pequeña cala, famosa por ser nudista, aunque nosotros no solemos practicar el nudismo ya que ambos somos muy vergonzosos. La idea era aprovechar lo poco que quedaba de sol de verano para coger algo de color, y allí podríamos probar eso del nudismo. Accedí a practicar nudismo con mi novio Mi novio Manu llevaba un tiempo intentando convencerme para ir allí a hacer nudismo, hasta que finalmente accedí. En cuanto llegamos podía verse desde arriba la pequeña cala vacía, sin nadie que pudiese molestar. El mar con un agua azul transparente que permitía ver perfectamente el fondo, y sin nada de viento. Nada más llegar a aquel sitio, noté que sería un buen día de playa. Bajamos a la cala por unos de los caminitos que hay en la zona e instalamos la sombrilla y toallas. Colocamos la nevera y nosContinuar leyendo »

Esta historia me ocurrió hace unos años, cuando fui a visitar a mi amiga Marta a Barcelona. Ella me invitó a dormir en su piso el fin de semana, y para celebrar mi visita tras unos meses sin vernos decidió organizar una cena en casa de su novio. Al llegar al piso de Juan, el novio de mi amiga Marta, ya estaban esperándonos a las dos. Juan, y un par de amigos a los que había invitado a cenar, tras lo que se suponía que saldríamos todos juntos de copas por locales de Barcelona. Me fue imposible no fijarme descaradamente de Dani, uno de los dos amigos de Juan, el cual llevaba unos vaqueros algo ceñidos y le hacía marcar un gran paquete y un tremendo culo. El chaval tendría unos 25 años, aunque por su barba bien podría ser algo mayor. Todos tendríamos una edad aproximada, Marta y yo, amigas de la infancia que teníamos entonces 22 años y Juan que tendría unos 26. Por eso imagino que sus amigos tendrían una edad parecida.El otro amigo de Juan, que se llamaba Diego, era un chico más normal, menos cachas que Dani, pero tampoco estaba nada mal, un chico guapoContinuar leyendo »

Mi hermano José y yo somos casi de la misma edad, con apenas 2 años de diferencia. Por lo que al tener casi la misma edad nos llevamos muy bien. La primera vez que vi a mi hermano follando Un día entré a su habitación para pedirle que me hiciera un favor con unas cosas del instituto, y mi sorpresa fue al pillarlo teniendo sexo con su novia. Ni siquiera sabía que estaba ella en casa. Mi hermano estaba tumbado boca arriba, y su novia abierta de piernas moviendo la cadera suavemente sobre él. Estaban tan metidos en el sexo que tardaron unos segundos en darse cuenta de que yo había abierto la puerta y estaba mirándolos con auténtico descaro. Tiempo suficiente para ver el increíble cuerpo que tiene Marta, su novia, y para ver por qué Marta estaba con mi hermano José. Un gran miembro, largo y duro que pude ver cuando, del susto, Marta asustada saltó a un lado para cubrir su cuerpo desnudo. Dejando el pene de mi hermano duro y lubricado al descubierto. Sorprendido mi hermano y sin saber bien qué decir, mientras se tapaba con lo primero que encontraba a mano, me gritó un fuerte “¡Laura, cierraContinuar leyendo »