Cada vez que das tu whatsapp o Facebook, arriesgas tu privacidad

Quisiera utilizar este escrito-relato a modo de presentación e introducción para mis futuras actividades en este sitio que me ha acompañado ya varios años, desde mi adolescencia hasta estos días de joven ya no adolescente. Perdón, no sé en qué categoría debo etiquetarme. ¿En cuál debe de ir una mujer de veintidós años? Esa será mi edad el próximo mes. Innumerables ocasiones he entrado acá con la necesidad de acompañar con letras mi libido en éxtasis, mi cada vez más creciente ansiedad de placer y experimentación. Desde mis veinte años comparto departamento con una amiga, su nombre es Caitlin. Vivo bien, no me hace falta nada, ningún apartado económico por el cual quejarme. Esto gracias a mis padres. Sí, soy una niña de papá. Esto me provoca numerosas ideas en mi cabeza que, espero, ir contando poco a poco por aquí. Encuentro esto como una perfecta manera de desahogar mis pensamientos. Bueno, sola me encontraba yo algún sábado de Enero, sin ningún plan y sin Caitlin alrededor. Ella sí tiene una vida social activa, tiene novio y salió con él. Yo estaba acurrucada en mi sala mirando alguna deprimente película de Godard, la cual cumplía perfectamente su misión. Al terminar,Continuar leyendo »

Orgía en el cine de mi mujer por mi culpa. Sí, por mi culpa. Si me lo permitís, os voy a contar la historia de sexo real más deleznable que me ha ocurrido en esta vida. Y que sepáis que admito que me pongáis los adjetivos que os vengan a la mente, me los merezco todos. Solo deciros que, a raíz de esta orgía de sexo en el cine que me sucedió hace aproximadamente 15 años cambié mi forma de vida y me asenté formalmente con mi compañera. Intentaré ser lo más fiel a los acontecimientos que me sucedieron en aquel entonces, lo cual no me será difícil porque nunca me abandonan los fantasmas de aquel deleznable hecho. Hace 15 años, era un tarambana, que los fines de semana, me los pasaba de bar en bar, hasta acabar muy afectado, mientras mi compañera me esperaba pacientemente en nuestra casa, pues bien uno de esos fines de semana de mayo, estando muy afectado ya, no se me ocurrió otra cosa que aceptar una apuesta con dos caballeros de muy buenas formas a costa de un partido de fútbol. Nosotros andábamos muy mal de dinero, a causa de mis salidas, y viContinuar leyendo »

Mi pareja jugaba al póker, y ya os conté en otro relato XXX que una vez que perdió me toco pagar a mí. Y bueno, eso volvió a suceder, solo que esta vez fue la última. Había ganado por unas semanas y me compró una pulsera preciosa por lo que no podía quejarme. Pero una noche volvió a perder y lo quiero contar en un nuevo relato XXX porque ya sé que escribiéndolo logro esa distancia necesaria para poder asumir lo que mi razón, mi moral y mi mente después niegan. Así que, ordenadita, comenzaré desde el principio este relato XXX de sexo real en el que descubrí el placer peligroso de la entrega. Esa noche habían quedado tres al final jugando: Jorge mi pareja, el Chico de la vez pasada y uno al que le puse el Repartidor. Era tarde y yo estaba en el sillón terminando de ver una peli cuando Jorge se me acercó, estaba nervioso y transpirando, y me dijo bajito como preguntándome: – Peladita… ¿y si repetimos…? Que ya no tengo caja, en realidad ya no tengo nada. Yo lo miré con cara de odio, entendí perfectamente qué era ese “¿y si repetimos?”. Eran las dos de la mañana y los tipos me miraban hacía rato que me comían, el Chico seguro se acordaba deContinuar leyendo »

Mi pareja comenzó a jugar póker lo que para mí es quedarme sentarme frente a la TV, y servir tragos a ratos para no dormirme. Por suerte solo juega a veces. Con él nos vemos los fines de semana que viajamos a la capital a su departamento. Este fin de semana jugaron él y tres compañeros del trabajo, 45, 50 años, mineros, de pelo tieso, grandes y camionetas 4×4. Estaban bastante bien los tres, pensé cuando los vi. Ellos me dejaban la mirada en mi cola y me decían alguna broma por mi vestido que era abotonado todo adelante, pero nada más, y claro, habían pasado 20 días solos en la mina; después me senté en el sillón a ver TV y creo me dormí hasta que sentí a Jorge que me decía “vamos a la pieza a conversar”. Yo seguí durmiendo todavía. Jorge se acercó, estaba pálido. – He perdido mucho -me dijo-, no me queda nada, y Eusebio que está ganando todo dice que si te sientas en sus piernas me deja seguir ¿qué dices Peladita? Jorge me dice Peladita cuando anda en algo malo. No sabía si echarle unos garabatos o hacerle cariño: ganó lo segundo… – Si es solo sentarme, y tú estás acá… bueno, -le dije. Ellos se dieron vueltaContinuar leyendo »

Hola, soy diego, soy de Valparaíso, Chile. Tengo 38 años y mi mujer Sofía 32, ambos típica pareja ardiente y fantasiosa… Nos gusta probar de todo en el sexo… ¡Incluso el intercambio de parejas en familia! Este primer intercambio de parejas en familia pasó un fin de semana muy frío en nuestra ciudad por la época de invierno. A mi mujer la llamó su hermana menor de 26 años, lissett, diciendo que estaban solos en casa y aburridos sin panorama para ese sábado. Estaba muy helado y daban pocas ganas de carrete, por lo que mi Sofía me preguntó si nos íbamos con su hermana y su pareja a beber algo… -Bueno total no hay nada que hacer –dije. A las 10 de la noche estábamos en casa de lissette y también estaba Pablo, su pareja. Estaban acomodados en el salón. Buscamos cervezas los hombres, mientras las chicas preparaban algo para picar. Luego preguntaron qué deseábamos hacer: ver películas, karaoke o algo entretenido. Dijimos que algo entretenido. Entonces, Pablo sacó ron y unas cartas muy especiales…eran de parejas filmando. Dijeron las chicas: -El que pierda a la carta mayor saca prenda o penitencia… -Empecemos por las penitencias- dijimos, sin saber queContinuar leyendo »