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Relato erótico: Déjame poseerte una vez más…


  • Relato erótico:

    Cuerpo de sirena, dulce mujer de ojitos celestes, hoy te he soñado como nunca, recordando en silencio tu cuerpo desnudo de curvas apetecibles, que solo verlo me excita en demasía.

    Tu piel blanca, fina, suave, tus pechos hermosos, adornados de pezones duros y paraditos que esperan ser besados, chupados, mordidos y acariciados sin pausa.

    Y acaso mi recuerdo te llama, porque aún siento el sabor de tu piel en mis labios, labios que recorrieron la curvatura de tu vientre, descendiendo para colocarme entre tus piernas y encontrarme con tu tesoro cálido, que, ante mí, se abrieron como una flor destilando el rocío más sabroso. Y cómo no sentirme estando ahí, entre tus piernas; sediento de ti, de tus jugos, de ese bálsamo tan exquisito y embriagador que brota como manantial.

    Te movías sin control, bailabas sobre mí, saltando, gimiendo acompañado de temblores y espasmos, mientras te hundía centímetro a centímetro mi miembro entero. Hasta que al fin, en un momento de éxtasis final, agitada, acalorada y húmeda dibujaste en tu rostro una sonrisa que me decía que querías más…

    No podía evitar tomarte otra vez, entonces deslicé mis dedos en tu espalda, besándote despacito muchas veces, impregnándote mi olor, mi aroma, mi fuego describiendo curvas  con mis manos sobre tu piel con tanto deseo y amor.

    Agarraste mi miembro guiando nuevamente a tu lugar húmedo, cálido y tierno, donde, finalmente, se refugia agradecido. Estoy ahí nuevamente penetrando en tus entrañas con una pasión desmedida, empujando cada vez más fuerte, queriendo meterme completo en ti, arrancándote gritos de placer, mientras mi cuerpo junto al tuyo tiembla con un placer desconocido, anhelado y deseado.

    Te penetro con movimientos salvajes, también tiernos, despacio, pero sin pausa, las espaldas se arquean con sacudidas, oleadas y en un espasmo final, tu boca busca la mía, mientras te lleno completamente.

    Te miro nuevamente con una sonrisa pícara, recorriendo con mis ojitos tu hermosa figura, relamiéndome los labios, pidiéndote poseerte una vez más…

     

    Relato erótico: Déjame poseerte una vez más…
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