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Una noche de sexo inolvidable


  • Un encuentro en un bar deja como resultado una cita en un complejo de apartamentos de lo más privado y discreto, música suave, luces tenues y un joven que espera la llegada de una mujer mayor que él. El timbre suena y al abrir la puerta se encuentra frente a él aquella dama que conoció hace apenas unas horas, pero que despertó la lujuria y los deseos de poseerla en todos los aspectos de la palabra.
    “Hola bienvenida a mi hogar pasa, puedes quitarte los zapatos, la alfombra es muy cómoda y prefiero ir descalzo en mi casa”. Ella contestó “está bien, me parece bien para relajarme”.

    -Quieres un trago?

    -Si por favor.

    Esta pareja camina por el pasillo y ella toma asiento en un sofá de terciopelo muy suave y cómodo, el joven sirve un poco de vino en un par de copas y sentándose al lado de su acompañante le entrega una copa; brindemos, por una velada maravillosa y por la buena compañia.

    Ella sonríe y acepta el brindis, el joven rebosante de confianza se estira y coloca un brazo en el respaldar del asiento para alcanzar a abrazar a la dama que lo acompaña en su brindis.

    -He tenido miedo de que no aparecieras, pensé que quizás solo jugaste conmigo.

    -No dulzura yo no juego con los sentimientos de los demás, me caíste muy bien y me has tentado a venir aquí así que no podría mentirte.

    El momento es tan propicio para lo que sea y la oportunidad esta puesta solo hace falta que uno de los dos dé el paso definitivo, el movimiento, el gesto que desate la tormenta que esta arreciando entre estos dos.

    -Me dejarías oler de nuevo tu cuello? es que en el bar me has dejado sumamente embriagado y deseo sentirlo de nuevo es adictivo.

    Ella sonríe, pícaramente agacha su cabeza como demostrando vergüenza, pero al mismo tiempo recoge su cabello despejando la zona de su cuello que esta mas cerca de su joven acompañante.

    -Te lo permito porque me ha gustado mucho y porque me gusta esa morbosidad tuya.

    Sin perder el tiempo el joven se acerca al cuello de su sensual acompañante y no solo absorbe el aroma de tan dulce mujer sino que la tentación es tan grande, que sin perder la oportunidad pasa su lengua, robando así el sabor salado de su sudor. La mujer de inmediato se sorprende, pero su joven y viril anfitrión no permite que se aparte de él, “permíteme continuar es que eres tan sensual que no pude soportar y tuve que probarte” es bien sabido que la mujer es como el vino entre mas tiempo se resguarde mas sabroso y fuerte es su sabor, así que déjame decirte: me sabes a gloria”.

    Son estas palabras el detonante, algo brota en aquella dama que hace años es complacida por un único varón, algo como espuma se levanta y sin dejar de lado su porte de elegancia sonríe y toma las manos de este joven para llevarlas a su pecho.

    “Continua…”

    ….. [ pasaremos a dialogar en primera persona ahora]

    Estando sentado allí a tu lado mis manos sobre tu pecho sostenidas por las tuyas, mis labios recorriendo tu cuello mientras absorbo el aroma de tu madurez. Eres una diosa, una diva encantadora que embriaga al hombre con tu fragancia. No es sin más que el deseo sea tan grande que mis labios y lengua deseen saborearte y en cada lengüetazo que se da en tu cuello te retuerces y sueltas suspiros.

    Mi manos presionan sobre tu ropa, recorriendo el contorno de tus pechos mientras que tu inocentemente presionas sobre mi pantalón, como artesano que moldea su afamada escultura yo recorro y siento tu figura y como hábil cirujano desabrocho los botones de tu ropa para liberar de su prisión esos pechos que he sentido desde hace rato.

    Mis labios ya no solo saborean tu cuello y oreja si no también han alcanzado la dulzura de tus labios, fundiéndonos en un largo e interminable beso mientras nuestras manos juegan a recorrernos. Es un proceso totalmente separado tu me tocas yo te toco pero nuestro beso acompañado de lengua y chupete no se detiene por nada, tu rostro engulle el mío y nos unimos en uno solo llenándonos de deseo y mas placer del que había imaginado.

    Te deseo, al mismo tiempo que te desnudo la parte superior de tu cuerpo desabrocho el seguro de tu brazier y me dedico a disfrutar de la belleza de tus pechos, aun no los he visto pero puedo sentir su firmeza y al mismo tiempo suavidad, eres sin duda una mujer bien conservada tienes un cuerpo espectacular y así mismo imagino aun posees esa lujuria y pasión desbordante de las mujeres en plenitud, yo te toco y tú me tocas. Un juego entre los dos he desnudado parte de tu cuerpo pero tu también has aprovechado a sacar de mi pantalón mi erecto y viril miembro. Razón de tus deseos espero, me sobas masturbando mi pene sintiéndolo con total calma disfrutándolo creo así como yo disfruto de tus pechos mientras continuamos besándonos.

    Mi mente está perdida no pienso en nada más que en ti, en tenerte, en hacerte mía, quiero terminar de desnudarte pues deseo ver más de ti, conocerte por completo. Así que me pongo de pie aunque esto signifique dejar tus labios momentáneamente y me hinco frente a ti, deslizo mis manos por tus piernas y hábilmente desabrocho tu desabrocho tu falda jalándola dejándote únicamente en panty y con la misma destreza me quito por completo los pantalones quedando totalmente desnudo frente a ti. Son tus manos hábiles las que se dirigen a tomar nuevamente mi pene y comenzar a sobarlo. Tú allí sentada en el sofá con ambas manos sosteniendo mi miembro y yo totalmente desnudo a tu disposición.

    Es de esta forma que comienzas un hábil movimiento de arriba a abajo con ambas manos sobando mi miembro y acariciando mis huevos, mi placer sube a medida que tus manos juegan con mi cuerpo y mi erección aumenta dejando salir de mi glande del prepucio, ahora es tu boca la que se dirige a mi pene y comienzas con un suave beso para continuar en un exquisito lengüeteo, no pasa mucho para que lo introduzcas en tu boca y me produzcas la mas placenteras de las sensaciones.

    Estoy extasiado, perdido en el placer que me causas me tienes loco gimiendo del gusto que me provocas y deseoso de continuar perdido en ti cuando de pronto siento que la sensación a cambiado, has sacado mi miembro de tu boca y lo has colocado entre tus pechos sobándolo deslizando mi humedecido pene entre tus maravillosos y voluptuosos pechos, la sensación es tan increíble que no puedo contenerme más es así que libero una carga de semen que sale disparada directo a tu rostro y bañando tus pechos.

    Me disculpo pero la sensación era tan maravillosa que no me pude contener, pero ahora te lo compensare…. ven acompáñame. Tomándote de las manos te pongo en pie y te dirijo a la habitación, te recuesto sobre la cama y me hinco abriendo tus piernas, con suavidad aparto la tela de tu panty he inclino mi rostro sobre tu vagina y comienzo a chuparla, a lamerla y a adentrar mi lengua y dedos dentro de ella. Puedo saborear lo húmeda que estas y es sabor y olor es fuerte, mm que gusto al pasar mi lengua entre tus labios vaginales separándolos con mis dedos mientras chupo y lamo el interior, mis dedos se introducen de a dos tienes una concha muy húmeda y estas bien lubricada mis dedos se hunden en las profundidades de tu vagina y mi lengua juguetea con tu interior.

    Te lamio las paredes interiores de tu vagina al mismo tiempo que busco tu clítoris, mis labios besan y chupan el recorrido y mis dedos se hunden mas y mas, en mi recorrido he encontrado mi tesoro enterrado ese maravilloso clítoris tuyo que esta rojito de tanto roce, lo beso, lo lamo y lo chupo y continuo el juego con mi lengua pasándola desde el inferior de tu vagina subiendo hasta tu clítoris rodeándolo y volviendo a repetir el proceso. Mis dedos están llenos de tus fluidos y tu cuerpo no para de temblar ante mi intromisión; me embriaga tu aroma y me excita el escuchar tus gemidos de placer, es tu cuerpo desatado el que expresa por completo lo maravilloso que estas sintiendo.

    Estimo la sensación que sientes por la fluidez de tus gemidos mis labios se sienten realmente humedecidos por los jugos que liberas y mis dedos están empapados por tus fluidos y mi saliva, el movimiento de mis dedos se agiliza para introducirse mas rápido y llegar más profundo con lo cual provoco que tu cuerpo se arquee y gimas mas; mi mano se dirige a tus pechos para apretarlos y juguetear con tu pezón.

    Luego de estar un rato jugueteando con tu vientre y presionando tus pechos considero que es momento adecuado para tomar acción, así que me levanto y te guio tu cuerpo hasta ponerte en cuatro (adoro esta posición), mi manos separan tus piernas lo suficiente para que mi miembro recientemente erecto por la excitación de escucharte gemir, lo dirijo y lo coloco en la entrada de tu vagina que esta desbordante de fluidos luego de estarla chupeteando por un buen rato, así que dirijo la punta de mi pene y la dejo rozar tu vagina dejándote sentir a lo largo de tu rajita el grosor de mi miembro.

    Estas súper caliente puedo sentirlo he instintivamente meneas tu cuerpo para que roce con mi pene, mis manos te sostienen de las nalgas… hooo que nalgas me encantan están tan ricas y el tono de tu piel es hermoso, que mujer tan hermosa no me resisto mas; dirijo con mis manos tus nalgas en dirección a mi erecto pene y lo deslizo en tu interior mmm, que cuerpo tan caliente y tu interior esta ardiendo noto que tus gemidos son mas ahogados y profundos así que comienzo mi meneo en tu interior introduciéndome penetrándote primero lento y profundo para ir subiendo gradualmente la velocidad en tu interior.

    La penetración es más fuerte ahora mi cuerpo se mueve solo y mi pene palpita en tu interior, estamos desatados tu gimiendo como loca por las embestidas tan fuertes y profundas que te estoy dando y la sensación que tengo de tu interior tan húmedo y apretado me están volviendo loco. Mi cuerpo arde de placer y tus gemidos me enloquecen, que placer tan grande estoy sintiendo pero al escucharte casi gritar creo que tu también lo esas disfrutando así que continuo y continuo y no paro de entrar y salir sin descanso. Tu cuerpo lo pide se que quieres mas y yo también deseo no parar estar así dentro de ti es lo máximo.

    Luego de estar un buen rato sin descanso me recuesto sobre tu cuerpo y deslizo mis manos por tus nalgas subiendo por tu blanca cintura, sintiendo cada curva de tu piel y admirando los lunares de tu espalda, como ese punto en la parte izquierda de tu nalga y las pecas que tienes en el centro de tu espalda, subo por ella mientras mi pene se queda en lo profundo de tu vagina. Me recuesto en la parte superior de tu cuerpo presionando tu pecho contra la cama, deslizo mis manos y las bajo rodeando tu espalda bajando a la altura de tus pechos y tomo ambos, los aprieto y los manoseo mientras nuevamente comienzo a moverme y penetrarte suavemente con movimientos circulares.

    Tu nuevamente dejas escapar esos gemidos que me fascinan y mis dedos aprietan tus pezones mientras te digo al oído: “No he conocido una mujer de tu edad que sea tan maravillosa… eres toda una diosa en la cama y estoy ardiendo por correrme en tu interior llenarte de mi leche caliente ese coño magistral que tienes”. Mis palabras parecen causar un efecto adictivo en tu cuerpo pues te meneas con más ganas y desatas una serie de gemidos aun más sensuales y calientes.

    Estas desatada, tanto que me prendes y no puedo aguantarme mas, así que te jalo de los pechos para que tu espalda pegue con mi pecho sin dejar de penetrarte, continuo mi movimiento penetrándote y te aprieto de los pechos mientras tu lanzas tus brazos sobre mi cabeza y mis labios aprovechan la oportunidad de besar chupar tu cuello. Estoy súper excitado y no soporto mas la sensación que me provocas con lo cual no aguanto mas y dejo salir mi semen caliente en el interior de tu vagina.

    Suelto una gran cantidad de semen en tu interior llenando tu ya húmeda y chorreante vagina. Mis embestidas cambian a espasmos fuertes en tu interior a medida que mi semen sale llenando tus cavidades al mismo tiempo me sujeto con fuerza de tus pechos y me quedo así hincado en la cama, sosteniendo tu cuerpo para que no desfallezcas. No pasa mucho tiempo antes de que caigamos los dos rendidos en la cama sin separarnos, sin soltar nuestros cuerpo gimiendo de placer, respirando fuerte uno sobre el otro. Tú te das vuelta y me plantas un profundo y magistral beso y nos abrazamos con fuerza después de experimentar tremenda excitación y lujuria.

    Te miro a los ojos y digo: “Eres maravillosa, podríamos vernos de nuevo?”… a lo que tú con una sonrisa picara respondes: “estaré esperando la oportunidad”… nos reímos como chiquillos y disfrutamos de un buen vino. Más tarde te veo vestirte y alistarte para regresar a tu casa donde nadie sospecha la maravillosa velada que hemos pasado.

     

    Una noche de sexo inolvidable
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