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Reciban todos los lectores de sexo escrito un saludo de mi parte y el hecho es que sé que han pasado muchos años desde que inicié mi relato erótico de sexo interracial, pero hoy vuelvo para poder continuar y concluir con lo que pasó en ese tiempo. Como sabrán en la actualidad ya soy adulto, terminé la etapa escolar, la universidad y hoy cuento con un trabajo. Y como mencioné, culminar este relato es una deuda para con todos, aunque trataré solo de tocar los asuntos más interesantes que ocurrieron. Después de ese primer encuentro entre mi madre, Francisco y sus primos, aprovecharon lo más que pudieron esos días de ausencia de mi padre, aunque siempre procuraron no ser vistos por los vecinos y por esa razón venían de noche y entraban por la puerta alterna de la casa que da a un pasaje que tiene arbustos, permitiendo no ser vistos tan fácilmente al entrar. De esas veces que se vieron, uno que otro día coincidió con mi padre llamando a casa para saber cómo nos encontrábamos y mi madre le contaba los pormenores de ese día, aunque lo hacía mientras cabalgaba suavemente a Toño mientras Francisco y Carlos aguantabanContinuar leyendo »

Hola somos Selena y Bryan, nos hemos apuntado a un club que tiene de todo, en principio la idea era hacer piscina y un poco de gimnasio, pero a la semana me dijo que le gustaría aprender salsa. Claro que en eso momento yo no sabía que en realidad lo que buscaba era tener sexo en las clases de salsa. -¿Salsa? -pregunté con cara de asombro-, pero si nunca has querido bailar, ni siquiera en las bodas… -Pues por eso tonto, ya va siendo hora de que aprenda. Además, más vale tarde que nunca… -Vale, -dije convencido de que se avergonzaría el primer día. Cuando llegó el día y entramos en el parquet, comprendí el porqué de su interés, el profesor… un cubano de unos 28 años, un metro ochenta de altura y que movía su cuerpo como las anguilas, ella se había equipado para la ocasión con una faldita corta, y un suéter con un generoso escote, por el que se podían ver sus maravillosas tetas de talla cien, ponía todo el interés conmigo por bailar correctamente, pero la verdad es que eso no es su fuerte. A los diez minutos se nos acercó Oswaldo, que ese era su nombre,Continuar leyendo »

Hola a todos, mi nombre es Alejandro y este es mi primer relato erótico. Se trata de un relato de fantasía erótica en el que cuento cómo soy desvirgado por una extranjera, pero aún así espero que lo disfruten. Va con cariño. Todo empezó cuando llegó una chica de intercambio al colegio. Como es habitual, cuando cursamos décimo introducen en el salón a una o dos muchachas que vienen de intercambio, para crear un ambiente más agradable donde aprendemos de otras culturas y para practicar nuestro inglés (que es el idioma que casi siempre hablan). Su nombre es Mellanie, tiene 18 años y es mitad suiza-tailandesa. Debo admitir que es una chica de infarto, aunque es delgada tiene un hermoso trasero y unos pequeños pero antojables senos. La trajeron un martes y luego de presentarse transcurrió las primeras semanas bastante bien, muchos compañeros se acercaban a conocerla y socializar; por otro lado yo soy bastante tímido, así que decidí no acercarme por el momento. Luego de un mes, mi abuela (la cual es miembro de un programa de intercambio para jóvenes), me dijo que tenía que cuidar por un mes a una de las chicas nuevas de intercambio, a loContinuar leyendo »

Últimamente mi esposa salía mucho por las noches con sus amigas, o al menos eso decía ella, se arreglaba  y  vestía de forma muy sexi, minifalda blanca  y muy corta, tacones altos, camisetas muy ajustadas y con escotes  de vértigo, siempre llegaba de madrugada y cansada de bailar. Yo siempre me imaginaba que se habría follado a algún que otro tipo de los que van a las discotecas de moda. Sabiendo que mi esposa está muy bien, y que es caliente como un horno, era probable que alguien quisiera montarla en las noches calurosas de Santiago, pero para nosotros no era ningún problema, ya que siempre hemos sido muy liberales y respetamos nuestros gustos y nuestros deseos. Yo aprovechaba su ausencia y hacía lo que últimamente más me gustaba hacer: practicar de voyeur. Me había comprado hacía unas semanas unos prismáticos de alto alcance, y me dedicaba a espiar a un vecino mulato que siempre tenía visitas de mujeres espectaculares,y por su puesto siempre acababa follando en la pieza que justo daba enfrente de mi salón. Uff era una máquina follando, era un chico joven y esbelto, musculoso y con una polla enorme, podía follar 4 horas sin parar; normalmente las mujeresContinuar leyendo »

Todo es cuestión de encontrar el punto adecuado para mejorar cualquier dolor – decía la Sra. Lola a sus prospectos y clientes tratando de convencerlos de pasar a su sala de masajes terapéuticos que recién había abierto en una colonia de clase media. La renta era cara y ella esperaba tener la suficiente clientela para afrontar los gastos, sobrevivir y generar algunos ahorros que pudieran garantizarle unos años seguros. Estaba en trámite de divorcio y su esposo no aportaba económicamente al destruido hogar. Nunca se llevaron bien pero supieron sobrellevar su relación. Lola había sido una mujer voluptuosa y preciosa cuando joven, blanca, alta, ojo color miel y muy simpática. Aun conservaba esos atributos físicos aunque era claro que el tiempo comenzaba a labrar huellas de cansancio en su rostro. Tenía facilidad para hacer amistades y a lo largo de sus años de matrimonio difícil había aprendido muchas labores para ganar dinero;  lavaba salas y alfombras, cocinaba, vendía ropa de buen gusto, daba consejos y ahora le había dado por meterse de lleno a la parapsicología, lo esotérico y lo naturista. Había estudiado un libro que compró en una feria y ahora estaba segura que era una experta en masajes.Continuar leyendo »