Sube tu relato erótico aquí y conviértete en un autor estrella.

Mi primera vez de incesto


  • Hola, mi nombre es Nataly. Tengo 23 años, soy finita (hasta parezco de menos edad, al menos eso dicen).

    Quiero contarles sobre mi primera vez de incesto. Este tema se me hacía morboso, y hasta pecador (pues así te lo pintan), pero al mismo tiempo muy excitante.

    He leído muchos relatos acerca del tema, la mayoría cuentan de quedarse a solas, de no animarse a dar el siguiente paso con el o la familiar que les causa ciertos efectos. Conmigo pasó algo diferente, pues fue para una Noche Buena, ¡¡y vaya que NOCHE BUENA!!

    Para esa fecha en que solemos reunirnos toooda la familia, desde el mayor hasta el menor de los familiares.

    Debo decir que a los 12 años, ya era una chica que se masturbaba casi a diario. Mi primera experiencia sexual fue a los 13, muy chica a decir verdad, con un hombre mayor (pero eso es otro asunto). He sido muy, muy caliente. Desde chiquilla me gusta ver porno, inicié como una niña curiosa hasta que le hallé el placer.

    Regresando a lo que estaba, como les decía era una cena familiar. Yo me vestí muy bien, me gusta mostrar mi cuerpo, como dije… soy delgada pero de muy buen ver. Llevaba puesta una blusa tallada escotada y falda corta, tacones altos… en fin, a cualquiera se le paran los pensamientos al verme. Bueno, siguiendo con lo que de verdad importa, me senté a la par de mi tío Edwin, señor de 52 años (en ese entonces) bien conservado, pequeña barriga, ojos claros, cabello ya con unas cuantas canas pero aún se notan sus destellos de aquel cabello castaño que en su juventud relucía por ahí. Siempre ha sido muy cariñoso conmigo, el caso es que me senté en medio de él y uno de mis primos. Empezó la cena, el brindis de media noche, las platicas, otro brindis, las risas, otro brindis y así poco a poco se fue consumiendo la noche. Mi tío no toma demasiado, tiene sus límites. Yo tampoco bebía, acababa de cumplir 15, mis papás no lo permitían. En fin, mi tío sí tenía algunas copas encima, pero no como para caerse de borracho. Y noté que me veía extraño, de reojo lo observé y veía mis pechitos, que lucían bien en aquella blusa. Luego noté que bajaba los brazos y trataba de rozar mi pierna. Y no sé por qué, pero sentí escalofríos. A esa hora de la madrugada (2 de la mañana, aproximadamente) algunos primitos se habían dormido, otros jugaban en la calle, solo quedaban los adultos y uno que otro primo más o menos de mi edad. Cada uno involucrado en su charla, entonces mi tío me empezó a platicar, que si la escuela, las vacaciones, sus viajes, etc. Y de repente me pregunta por “el novio”, le digo que no tengo, se ríe y me soba la pierna. A mí me fascinó esa sensación. Hablaba quedito y me decía, “Estás hermosa”. Yo le respondía inocentemente “Gracias tío”. Entonces sus caricias se tornaron mas atrevidas, a pesar de estar en la mesa con los demás, sus manos se introdujeron en medio de mis piernas, buscando “algo” y eso me hizo estremecer y suspirar, él lo notó, por supuesto. Me tomó de la mano, me susurró: “Ven conmigo”, como IDIOTIZADA, lo seguí. Volteando a ver quien nos observaba, pero todos seguían en sus pláticas sin fin. Me llevó a la lavandería que estaba a unos pasos del comedor (donde todos estaban reunidos), entré y, de inmediato, él cerró la puerta; me tomó del rostro y me dijo que era hermosa y me besó, ¡De lengua! Mi tío, hermano de mi mamá sabía hacer eso! Fue exquisito, le correspondí, por supuesto. Y pues, empezó a tocar mis nalgas por encima de la falda y se pegaba a mí como restregando su miembro en mí. Lo sentía ahí, queriendo salir. Fue algo delicioso, me quitó la blusa y tomaba mis pechos, como si jamás hubiera tenido unos entre sus manos, me bajó el brassier y los lamía, ¡yo estaba en la gloria, iba a ser mi primera vez de incesto! Luego metió sus manos bajo mi pequeña falda, hizo a un lado mi tanga, y me dedeaba sin dejar de besarme. Me bajó la falda, y la tanga. Se quitó el pantalón, y ¡¡wow!! Salió esa hermosura de unos 23 cm! Parecía tener vida propia buscando mi cueva ¡Quedé asombrada! Quería que me la metiera, pero claro… él quería verla dentro de mi boca, y así fue, me dispuse a comerla, la besaba, chupaba, subía y bajaba con mi lengua. Él quería meterla toda, pero era muy grande para mi boca, la tragaba lo más que podía, se me olvidaron las risas y pláticas que se escuchaban afuera, solo quería sentir ese sabor, mmmm delicioso, lo veía y él estaba recostado sobre la secadora, el rostro hacia el techo con los ojos cerrados. Y en ese momento pensé que estaba mal, pero… ¿cómo iba a estar mal algo que te hacía sentir maravilla?

    Luego me levantó, me cargó y me sentó en la silla que la abuela tenía para poner un sinfín de cosas, era algo alta, perfecta para coger. Él quedaba justo para penetrarme, pero antes me comió como jamás me habían comido, fue maravilloso sentir su lengua, besaba mis labios rasuraditos, ese movimiento de lengua que entre mas rápido te hace sentir aún más escalofríos, y tuve mi primer orgasmo. El lo disfrutaba, lo veía en su cara de placer. Luego levantó mis piernas y me dijo: “Cómo quisiera que vieran que te disfruto, y me habría encantado ser yo quien te hiciera mujer por primera vez”, y la introdujo poco a poco, no fue tan difícil ya que no era gruesa, aunque tampoco muy delgada, pero fue espectacular su mete y saca, mete y saca, yo encantada, ¡extasiada! Luego me cargó, y así me tuvo en un vaivén extraordinario, hasta que iba a acabar lo sacó, me volteó… se masturbó un poco y me lo dejó caer en las nalgas, yo para eso había tenido 3 orgasmos ya. Quería que abriera mi agujero trasero, pero escuchamos que empezaban a preguntar por nosotros. Nos limpiamos con las toallas que habían ahí, nos besamos. Me abrazó tan tiernamente, que hasta sentí enamorarme de él.

    Por momentos me sentía culpable, pero me di cuenta de que nada más hermoso que el amor entre familia, ¿qué no?

    Desde aquella primera vez de incesto he practicado incesto con otros tíos, primos, mi padrino… en fin. De experiencias se disfruta la vida.

    A la fecha aún lo hago con mi tío, sigo soltera y a él lo amo. Luego les contaré cómo fue que le dejé hacerme el anal.

    Espero que les haya gustado mi historia, que es real, por supuesto.

    Besitos.

    Mi primera vez de incesto
    5 (100%) 1 vote

    5 thoughts on “Mi primera vez de incesto”

    Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *