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LA PRINCESA WIKINDA  1 Todo el mundo pensaba que eran extraños. Quizás no del tipo de extrañeza que evoca a una de esas familias conservadoras (porque además, distaban mucho de serlo) que vivían en las colinas a las afueras del pueblo con sus establos, vacas y gallinas; ni del tipo de familias extravagantes con peinados modernos, autos exóticos y esa particular forma de hablar y caminar, que cada vez más frecuentemente estaban mudándose al centro de Wodshad´s ville. No, la familia Ward era extraña a su manera, más del tipo ¨bonachón¨. Tenían la amabilidad, tradición y decencia de aquellas familias a las afueras, y a la vez, la inhibición y rebeldía que aquellas extranjeras. Tenían mucho de ambas y no tenían nada de todas. La familia Ward era especial. Y para fortuna de John Guirk, nadie mejor que él lo descubriría. -Como una vieja tribu en épocas modernas-, solía contarle a su compañero de trabajo, Dan Perkins, en el taller mecánico ¨el pato feliz¨, cada vez que hablaba sobre la familia de su concuña, Samantha Ward. Sam Ward, la hija mayor de Joshua Ward y Angélica Ward, padres también de Daniel Ward y Esdra Ward de 13 y 9 añosContinuar leyendo »

Por relato XXX entiendo un relato porno, algo más caliente y explícito que lo erótico. Por ello no voy a guardarme detalle alguno por guarro o desagradable que puedan parecer. Todo comienza una mañana gris y fría, en la que, tras despertar girando mi cabeza hacia la izquierda y abriendo los ojos, pude ver la cara de una chica joven dormida, en mi misma cama. Acompañado por un fuerte dolor de cabeza y un fuerte olor a alcohol, empecé a hacer memoria de qué habría pasado la noche anterior. Recuerdos que iría reconstruyendo a lo largo de ese día. Tras observar aquella chica desconocida durante unos segundo ésta despertó, algo desorientada y confusa, pero sonriente al recordar partes de la noche anterior. Me explicó entonces parte de lo que recordaba, de la fiesta que nos habíamos pegado, junto a algunos de mis amigos y amigas suyas en mi piso(mi piso es el tipo ático, no muy grande pero bien aprovechado. Un buen ejemplo de ello es el jacuzzi de cuatro plazas que tengo en el cuarto de baño). Al parecer ella se llamaba Cristina y era la tía más guarra y enganchada a las drogas de las que se puede llegarContinuar leyendo »

La zorra riquilla de mi voyeurista Entonces me tomó, él, varios centímetros más bajo que yo, y muy delgado, me tomó con una fuerza increíble entre sus brazos. Me tomó y me apretó contra él, como si fuera de su propiedad. Y yo sentía esa fuerza, esa ira, ese deseo correr por sus venas. Y me sentía asustada, amedrentada, me hacía creer que realmente era suya, le pertenecía y no tenía derecho a reclamar ni a oponerme en  lo absoluto. -tú. tú pequeña zorra- Me dijo casi entre dientes, pues su mandíbula seguía entroncada. Yo estaba atónita, viéndolo a los ojos. Buscando un poco de cordura en su interior. Pero solo había deseo, locura, fuego, había un calor inmenso dentro de él, un calor acumulado por mucho tiempo, pensamientos y sentimientos que debían de haber sido transmitidos a mi desde hace mucho y que hasta ahora, todos juntos, estaban llegando a mi como un golpe de volcán, como una explosión. Reaccioné un poco, trate de zafarme. no podía gritar por qué mi voz estaba sofocada con sus abrazos. Me revolví entre sus brazos pero no podía liberarme. Mis lentes cayeron al suelo. El seguía apretándome, con su rostro muy cercaContinuar leyendo »

Anteriormente, en “Dos novias y una embarazada, II parte“ Por segunda vez, las novias, Paula y Victoria se entregan al placer de hacer el amor con su amante embarazada Lucia. Con la que también practican lactancia erótica. Tras su entrevista de trabajo, con Lucia, Paula se limito a decirle a su novia Victoria que “Me fue bien”. Una semana después de aquello Victoria lograba terminar su día de trabajo mucho antes de lo normal por lo que llego a su casa antes de lo acostumbrado. Al entrar, desde el living, escucho el agua de la ducha y después algo de vapor saliendo del baño. Sin lugar a dudas era su rubia novia que había ido alli (a pesar de que se suponía que Victoria estaría trabajando) y aprovecho para bañarse. Su ropa de trabajo era muy sencilla una falda, camisa y corbata. Mientras se dirigía al dormitorio se quito los zapatos y aflojo su corbata. Al ingresar no pudo evitar dar un pequeño grito… había alguien mas. Sentada en la cama con un pantalón y remera claras estaba Lucia. -¡Discúlpame! No quise asustarte. Solo esperaba que Paula se terminara de duchar. -Ah… esta bien. Solo que no esperaba mas deContinuar leyendo »

Esa noche no pude dormir, me sentía demasiado culpable para hacerlo. Todo había llegado demasiado lejos. Sentía que ahora definitivamente le había sido infiel, paradójicamente mientras él me hacía el amor. Sentía que había traicionado su confianza, su bondad. Por eso, esa misma noche me juré que todo iba a terminar. Mire el reloj y marcaban las 5 de la madrugada y termine por tomar un sueño ligero por fin. Despertamos juntos a eso de las 10 am. Tomamos un café y durante todo ese día no tuve problemas por mantenerme estable. Y aunque en los días siguientes hubo momentos en los que parecía que volvía a evocar malos pensamientos, la verdad es que durante el mes y días que siguieron en los que mi marido estuvo en casa, me las apañé bastante bien. Hicimos cosas que me ayudaron a despejar mi mente, y varias veces más, hicimos el amor. En todas ellas, la cortina blanca pudo triunfar a diferencia de la primera vez. Pero no hay día que no llegue, y el día en que mi marido tenía que volver a salir por unos días llegó. Lo despedí con un sincero beso de amor y cerré la puerta sabiendoContinuar leyendo »