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Me llamo claribeth es mi primer relato en la comunidad lo acontecido ocurrió hace ya dos años, mas lo mantuve en mi diario; ahora lo hago publico por morbo y para de alguna forma revivirlo abiertamente. Tengo 31 años, estoy casada hace 5; pero no somos un matrimonio abierto o en problemas; aclaro mi esposo es mi mejor amante y mi eterno amor. Era el mes de enero, en mi país las fiestas de fin de año superan al 21 de enero e incluso en febrero aun se festejan algunas ferias de fines de año, pero en mi hogar duro hasta el  7 de enero ya que mi esposo siendo militar retomo sus labores y en esta ocasión estuvo en alta mar. Encontrándome en mi casa me encerré en mi cuarto a ver pornografía (algo de lo que disfruto mucho) en especial Gang bang, es mi fantasía número 1 siempre pienso en ello y en aquellas épocas aun no la cumplía. Me masturbe con varios videos exquisitos pero quede con muchas ganas….así que hice algo que jamás me imagine, ingrese en un portal WEB de anuncios directo al apartado de sexo… me encontré con muchos, pero uno llamo mi atenciónContinuar leyendo »

Este es un relato de, así lo asegura, una vivencia real de una chica de nombre Aurora. Donde cuenta como ella y sus cuatro amigas tienen un momento de travesura con un amigo en comun.   Esta es la historia de como yo junto a mis cuatro amigas mantuvimos sexo con nuestro mejor amigo, y como el logro dominar a casi todas las chicas de nuestro instituto.   Eramos Ramona, la chica pesimista, probablemente la mas linda. Morena de cabello largo, ojos rasgados como una asiática y buen cuerpo, buenas piernas y tetas, no tenia mucho trasero pero tenia suficiente de donde agarrar. Sarai la mas machorra, ya que a menudo le tocaba el trasero a los hombres y nos acariciaba las tetas a las chicas. Era una chica alta, blanca de cabello rubio y largo y muy buen cuerpo con un trasero enorme y redondo y, por ultimo, un par de labios grandes y carnosos. Claudia, una chica algo bajita y gordita pero, con un par de tetas que rebotaban cada que daba un paso, parecían sandias o melones, y un trasero igual de grande. Morena de cabello lacio y largo. Karen, de cabello castaño y rizado, un trasero de ensueñoContinuar leyendo »

LA PRINCESA WIKINDA  1 Todo el mundo pensaba que eran extraños. Quizás no del tipo de extrañeza que evoca a una de esas familias conservadoras (porque además, distaban mucho de serlo) que vivían en las colinas a las afueras del pueblo con sus establos, vacas y gallinas; ni del tipo de familias extravagantes con peinados modernos, autos exóticos y esa particular forma de hablar y caminar, que cada vez más frecuentemente estaban mudándose al centro de Wodshad´s ville. No, la familia Ward era extraña a su manera, más del tipo ¨bonachón¨. Tenían la amabilidad, tradición y decencia de aquellas familias a las afueras, y a la vez, la inhibición y rebeldía que aquellas extranjeras. Tenían mucho de ambas y no tenían nada de todas. La familia Ward era especial. Y para fortuna de John Guirk, nadie mejor que él lo descubriría. -Como una vieja tribu en épocas modernas-, solía contarle a su compañero de trabajo, Dan Perkins, en el taller mecánico ¨el pato feliz¨, cada vez que hablaba sobre la familia de su concuña, Samantha Ward. Sam Ward, la hija mayor de Joshua Ward y Angélica Ward, padres también de Daniel Ward y Esdra Ward de 13 y 9 añosContinuar leyendo »

Por relato XXX entiendo un relato porno, algo más caliente y explícito que lo erótico. Por ello no voy a guardarme detalle alguno por guarro o desagradable que puedan parecer. Todo comienza una mañana gris y fría, en la que, tras despertar girando mi cabeza hacia la izquierda y abriendo los ojos, pude ver la cara de una chica joven dormida, en mi misma cama. Acompañado por un fuerte dolor de cabeza y un fuerte olor a alcohol, empecé a hacer memoria de qué habría pasado la noche anterior. Recuerdos que iría reconstruyendo a lo largo de ese día. Tras observar aquella chica desconocida durante unos segundo ésta despertó, algo desorientada y confusa, pero sonriente al recordar partes de la noche anterior. Me explicó entonces parte de lo que recordaba, de la fiesta que nos habíamos pegado, junto a algunos de mis amigos y amigas suyas en mi piso(mi piso es el tipo ático, no muy grande pero bien aprovechado. Un buen ejemplo de ello es el jacuzzi de cuatro plazas que tengo en el cuarto de baño). Al parecer ella se llamaba Cristina y era la tía más guarra y enganchada a las drogas de las que se puede llegarContinuar leyendo »

La zorra riquilla de mi voyeurista Entonces me tomó, él, varios centímetros más bajo que yo, y muy delgado, me tomó con una fuerza increíble entre sus brazos. Me tomó y me apretó contra él, como si fuera de su propiedad. Y yo sentía esa fuerza, esa ira, ese deseo correr por sus venas. Y me sentía asustada, amedrentada, me hacía creer que realmente era suya, le pertenecía y no tenía derecho a reclamar ni a oponerme en  lo absoluto. -tú. tú pequeña zorra- Me dijo casi entre dientes, pues su mandíbula seguía entroncada. Yo estaba atónita, viéndolo a los ojos. Buscando un poco de cordura en su interior. Pero solo había deseo, locura, fuego, había un calor inmenso dentro de él, un calor acumulado por mucho tiempo, pensamientos y sentimientos que debían de haber sido transmitidos a mi desde hace mucho y que hasta ahora, todos juntos, estaban llegando a mi como un golpe de volcán, como una explosión. Reaccioné un poco, trate de zafarme. no podía gritar por qué mi voz estaba sofocada con sus abrazos. Me revolví entre sus brazos pero no podía liberarme. Mis lentes cayeron al suelo. El seguía apretándome, con su rostro muy cercaContinuar leyendo »