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Relatos XXX de mamadas: Casualidades del destino

Mamadas improvisadas, esas son las mejores mamadas… Todo ocurrió hace dos meses, un grupo de amigos decidimos irnos a una especie de campamento durante quince días a Cantabria. Cuando llegamos allí, montamos las tiendas de campaña todos juntos para terminar antes.

Cuando terminamos, planeamos hacer una marcha andando por Cantabria durante cuatro días y buscar alojamiento donde nos dejasen. A todos les pareció una idea fantástica. Tardamos un par de días más en irnos de marcha, sería una experiencia bonita y reconfortante para todos.

El primer día, dormimos al aire libre en una estación de autobuses en el que nos trataron muy bien. A la mañana siguiente, anduvimos 15 kilómetros por la mañana y otros 10 kilómetros por la tarde aunque nos encontrábamos en muy buena forma y sin cansancio aparente.

Por la tarde, llegamos a un pueblo, en el que nos dejaron un polideportivo, no pensábamos ducharnos hasta que llegásemos al campamento, pero tuvimos suerte y nos dejaron utilizar las duchas. Preparamos la ropa, cogimos la toalla y totalmente normal todo, primero nos duchábamos los tíos ya que éramos menos que las chicas en total fuimos ocho personas 5 chicos y 3 chicas, pero justamente, cuando nos íbamos hacia la ducha, las chicas se nos adelantaron y tuvimos que esperar. Cuando salieron de la ducha, Noemy, salió con la toalla puesta para que no la viésemos desnuda, obviamente, cuando se iba a vestir, justamente se quitó la toalla y la pude ver completamente desnuda, tenía la vagina con algo de vello, durante lo que quedaba de marcha, estuve pensando continuamente en aquello que había visto por pura casualidad hasta que regresamos al campamento cuatro días después. Por supuesto, yo no pensaba en mamadas ni en nada así… pero cómo me habría gustado en eso momento que me regalase algunas mamadas.

Al día siguiente de regresar de la marcha, por la tarde, nos acabábamos de duchar, cuando entré en mi tienda de campaña. No me acordaba de que Noemy dormía conmigo en la tienda de campaña, cuando al entrar en la tienda de campaña, me la encontré completamente desnuda, al verme, rápidamente, se tapó con la toalla y me dijo en un tono enfadado que llamase antes de entrar. Acto seguido, me dijo que saliese de la tienda porque se iba a cambiar así que eso fue lo que hice.

Mamadas inolvidables

A los cuatro días, nos volvimos a duchar, ese día las chicas se ducharon primero al igual que el día anterior de ducha, cuando se ducharon, Noemy llegó a la tienda de campaña con la toalla puesta y en chancletas, mientras Noemy buscaba la ropa en su mochila, se quitó la toalla y se quedó completamente desnuda, inconscientemente, entré en la tienda de campaña y entonces ocurrió una gran sorpresa.

En principio, al verme, se ocultó sus partes íntimas y me dijo que saliese de la tienda, acto seguido, le dije que no pasaba nada a la vez que mi pene ponía cada vez más y más erecto. Finalmente, ambos cedimos a la presión y ocurrió lo inevitable. Noemy se puso en cuclillas y me hizo una de esas mamadas antológicas, de esas mamadas que quedan para el recuerdo, a la vez que se hacía un dedo por el ano. A continuación, cuando terminó de obsequiarme con sus lamidas y mamadas, se quedó en cuclillas y empezó a hacerse pis mientras que me masturbaba el pene.

Más tarde le metí el pene por la vagina y empezó a gemir bestialmente como jamás había visto a ninguna chica.

Finalmente, me masturbó el pene y eyaculé sobre su cara.

 

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