Invítanos a café y contribuye al mantenimiento y mejora de SexoEscrito.com

La mamada de Marian

Todo ocurría a la salida de clase, bajábamos las escaleras y yo me quedé el último, ya no quedaba nadie en clase excepto mi profesora, Marian, yo (Raúl) estaba bajando las escaleras cuando me encontré con Marian que se dirigía a la biblioteca a cerrarla cuando de repente se resbaló y se cayó al suelo, fue entonces cuando rápidamente fui hacía ella para preguntarle si se había hecho daño, y me dijo que no.

Llevaba una blusa, un pantalón vaquero y unas sandalias, entonces, de repente me entró una erección y acto seguido Marian se dio cuenta debido a que la estaba notando en su espalda inconscientemente aunque ella no me dijo absolutamente nada. Al momento, Marian se levantó sin ayuda alguna y en un acto involuntario, mi mano fue directamente a su culo, inmediatamente se dio la vuelta y me asestó un bofetón en la cara y se fue corriendo al servicio de profesores debido a que se estaba haciendo pis.

La seguí hasta el baño de profesores, al verme, me dijo que sentía mucho el bofetón que me había pegado antes y que si estaba bien. Le dije que no pasaba nada, y entonces me dijo que yo tenía las hormonas revolucionadas (echándose ella a reír). Entonces, ella me dijo que esperara en el baño, ya que no quedaba nadie en el instituto, estaba escuchando cómo hacía pis Marian cuando de repente me dice que no había papel en el baño en el que había entrado (pura casualidad), me preguntó que si tenía pañuelos y le dije que no; busqué en los servicios de al lado y tampoco había excepto en uno, así que cogí el papel y como no se lo podía dar por debajo, abrí la puerta sin decírselo a ella y acto seguido se tapó la vagina con sus propias manos. Con el susto, le entraron más ganas de hacer pis, entonces, dejé la puerta abierta, y me dijo que llevaba tres horas sin hacer pis.

Pasados un par de minutos, Marian se volvió a fijar en mi pene. Intentado disimular su cara de asombro me preguntó que si me masturbaba. Al hacerme esa pregunta, me quedé del otro lado ya que no me la esperaba, acto seguido, Marian miró el reloj y me dijo que mis padres estarían preocupados debido a que había pasado ya más de hora y media de que saliera todo el mundo del instituto, así que me dijo que ella me acompañaría a casa. Fuimos andando desde allí a mi casa debido a que el instituto está a unos cuatro kilómetros. En el camino, estuvimos hablando de sexo debido a la pregunta que me había hecho en el baño y a que le había visto haciendo pis.

Cuando llegamos a casa, le invité a comer ya que mi madre se había ido a trabajar, me ayudó a recoger la cocina y me explicó un par de cosas de su asignatura, al término de la explicación, me dijo que si podía ir al baño ya que todavía no había terminado del todo de hacer pis, cuando escuché que estaba haciendo pis, volví a entrar en el baño, al verme, soltó una carcajada y se lo tomó con total naturalidad, entonces me preguntó: ¿qué pasa, te gusta verme haciendo pis? Al momento, me dijo: tranquilo, cariño, que era una broma. De nuevo me empecé a excitar cada vez más.

Una mamada de experta…

Cuando Marian salió del baño, nos tomamos un pequeño descanso y cuando ya no pude más y le di un beso, acto seguido, me levantó la mano para darme un guantazo aunque se la sujeté y le empecé a quitar toda la ropa hasta dejarla completamente desnuda. Sin posibilidad de dar marcha atrás (metafóricamente hablando), y viendo la excitación que tenía, se levantó del sofá para buscar una cosa en su bolso, finalmente, lo que sacó fue un condón, aunque yo estaba poniéndomelo en ese momento, me dijo que no me preocupase que me lo iba a poner ella. Entonces, me levanté del sofá y me puse de pie y me dijo que si necesitaba algo, respondiéndole que no, así que me dijo que le daba igual la posición para ponerme el condón tanto en el sofá como en cuclillas como si me lo ponía yo. Finalmente, Marian me puso el condón, se puso en cuclillas para ponérmelo y a la vez recibir la mamada de Marian, mientras me hacía una mamada de campeonato, yo le masajeaba los pezones y me dijo que esa era una de las cosas que más le excitaba.

Unos minutos después de que me hiciera la mamada de auténtica viciosa, le introduje el pene por la vagina, al instante empezó a gemir como una bestia. A continuación, y después de meterle el pene en la vagina, se levantó y se puso en cuclillas para después terminar eyaculándole en su cara tras recibir una nueva mamada de ensueño.

 

La mamada de Marian
5 (100%) 1 vote

2 thoughts on “La mamada de Marian”

    1. Pues yo no pienso igual, sinceramente. Es mas, una mamada con condón ni es mamada ni es nada, jajaja. Creo que una mamada de experta es cuando quien la practica sabe cómo tratar a cada tipo de pene, dependiendo del tamaño y de si está o no circuncidado. La que hace la misma mamada a todo el mundo, esa no sabe hacerlas bien.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *