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Alejandro es un universitario de 21 años, está estudiando Veterinaria en la Universidad de León. Es un chico simpático de un metro ochenta moreno enamorado del rock. Este año Alejandro tiene un piso para él solo en un barrio de las afueras cerca de la universidad. El piso tiene una cocina americana con un salón pequeño, su dormitorio y un baño, es bastante acogedor.

¿Quién no ha tenido la fantasía profesor alumna?, pues yo, una alumna ya a punto de egresar de la universidad, les contaré mi historia.

Maxi, era mi profesor de matemáticas desde primero medio; siempre me llamó la atención, porque para ser un cuarentón, tenía una gran espalda y trasero que quedaba de manifiesto cuando se daba vuelta a escribir al pizarrón. Él era muy caliente, el muy depravado, le gustaba mirar a las niñas mientras se lucían con sus faldas cortitas, chupando un coyac o corriendo para mostrar sus calzones, pues yo, era igual o más coqueta, solo que mi falda era un poco más larga.
Cuando me empezó a hacer clases, me gustaba entrar a la sala chupando coyac, morder el lápiz o jugar con mis piernas mientras él explicaba. Él se daba cuenta, se hacía el tonto, pero sin querer volvía a mirarme mis piernas, para ser sincera, soy bajita, pero tengo un buen cuerpo.

Hola, os quiero contar una experiencia que tuve hace unas semanas porque no sé qué pensar. Se trata de una escena que presencié en un autobús de línea, cuyo recorrido tarda sobre una hora o así.

A mí siempre me ha gustado el porno y leer relatos subiditos de tono, pero nunca ha sido un pervertido ni nada de eso. Nunca he ido por las playas mirando a ver si pillaba a alguna parejita follando, ni he espiado en los WC’s femeninos ni nada por el estilo.

Hola, me llamo…Martina.

Me he animado a contaros cómo ha sido mi primera experiencia en una sala de Gloryhole, un sitio de esos en los que puedes dar rienda suelta a todo tipo de perversiones. Reuniones de swingers, intercambios de pareja, sexo con profesionales, espacios de Gloryhole o simplemente pillarte un calentón tomándote unas copas y viendo el sexo a cada paso que das.

¿Quién no ha tenido alguna vez sexo en un WC? Yo sí, varias veces además. La primera vez fue en el WC de un pub, pero la vez que más morbo me dio fue cuando me follé por primera vez a mi novia en los cuartos de baño de mi facultad.

Todo sucedió muy rápido, después de comer en la cafetería de la facultad, nos fuimos a tomar el sol mientras esperábamos a la siguiente clase. Mi novia me pilló mirándole el culo a una chavalita que pasó por delante de nosotros y se enfadó bastante, a lo cual yo traté de poner remedio dándole besitos, pero me pasé de cariñoso y terminé con una tremenda erección y dándole muerdos y lametones en su bonito cuello. La cosa no fue a más…hasta que al poco rato mi novia me dijo y me insistió en que se iba al WC, y que la acompañase hasta la puerta.