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Hola, os quiero contar una experiencia que tuve hace unas semanas porque no sé qué pensar. Se trata de una escena que presencié en un autobús de línea, cuyo recorrido tarda sobre una hora o así.

A mí siempre me ha gustado el porno y leer relatos subiditos de tono, pero nunca ha sido un pervertido ni nada de eso. Nunca he ido por las playas mirando a ver si pillaba a alguna parejita follando, ni he espiado en los WC’s femeninos ni nada por el estilo.

Hola, me llamo…Martina.

Me he animado a contaros cómo ha sido mi primera experiencia en una sala de Gloryhole, un sitio de esos en los que puedes dar rienda suelta a todo tipo de perversiones. Reuniones de swingers, intercambios de pareja, sexo con profesionales, espacios de Gloryhole o simplemente pillarte un calentón tomándote unas copas y viendo el sexo a cada paso que das.

¿Quién no ha tenido alguna vez sexo en un WC? Yo sí, varias veces además. La primera vez fue en el WC de un pub, pero la vez que más morbo me dio fue cuando me follé por primera vez a mi novia en los cuartos de baño de mi facultad.

Todo sucedió muy rápido, después de comer en la cafetería de la facultad, nos fuimos a tomar el sol mientras esperábamos a la siguiente clase. Mi novia me pilló mirándole el culo a una chavalita que pasó por delante de nosotros y se enfadó bastante, a lo cual yo traté de poner remedio dándole besitos, pero me pasé de cariñoso y terminé con una tremenda erección y dándole muerdos y lametones en su bonito cuello. La cosa no fue a más…hasta que al poco rato mi novia me dijo y me insistió en que se iba al WC, y que la acompañase hasta la puerta.

Creo que casi todos tenemos algún amigo cuya madre nos pone palote o nos ha atraído en algún momento de nuestras vidas. Este es mi caso con la madre de mi amigo Roberto.

Ella se llama Daniela, y tiene sólo 16 años más que Roberto y yo, lo cual siempre me ha hecho pensar que con quince años ya estaba embarazada. Es decir, hace 25 años, su entonces novio, o vete tú a saber quién, se la folló duro, se corrió dentro, y la preñó con sólo 15 años. Eso siempre me ha puesto muy cachondo, saber que la madre de un colega ha sido una auténtica golfa y que sólo nos separen unos escasos 16 años.

Como ambos tenemos pareja, no diré nombres verdaderos. Así que ella se llamará…Sara.

Todo sucedió cuando ella vino de visita desde Venezuela, así que para celebrarlo nos fuimos a dar un paseo, a cenar y después volvimos a casa, donde serví bebidas para charlar largo y tendido sobre muchos temas diferentes, entre ellos, cómo no, el sexo.

Nos estábamos poniendo a punto para una noche completa. Seguimos conversando un rato hasta que de pronto la charla tocó un punto crítico: la Masturbación. Sara me admitió que se masturbaba casi a diario, y que en general, le venían unos calentones terribles por las noches. Ella tenía novio desde hacía un tiempo, y al cabo de un rato me confesó que tanto ella como él eran vírgenes: